Cuando el olivo florece, practica una guía de observación amable enfocada en inicios. Observa brotes, olores finos y un zumbido sutil de insectos. Deja que esa energía de nacimiento inspire proyectos pequeños, concretos, y comprométete con pasos cortos, repetibles, nutritivos.
Con altas temperaturas, elige sesiones más cortas, buscando sombra generosa y ropa ligera. Incorpora pausas de respiración refrescante y visualizaciones de brisa marina. Recuerda hidratarte antes y después. Permite que el canto constante de las cigarras sostenga enfoque sin tensión ni rigidez.
Durante la cosecha, enfoca gratitud y cooperación; después, en invierno, abraza sesiones más introspectivas, aprovechando la luz corta para reconocer cansancio y abrigar ternura. Ajusta horarios, protege oídos del frío y mantén constancia con audios que celebren renovación lenta.
All Rights Reserved.