Identifica primero la base: rumor de hojas, insectos, tu propia pisada. Sobre esa alfombra aparecen llamadas de aves, campanas distantes o algún tractor lejano. La narración propone gestos auditivos para diferenciar planos, como si abrieras una fotografía y encontraras secretos detrás de las sombras y reflejos.
Camina al ritmo que permita entender cada frase sin prisa. Si aceleras, el relato se vuelve decorado; si desaceleras, aparecen texturas nuevas. Ajusta cadencia, respiración y mirada; deja que el latido acompañe, y recuerda avisar si vas en grupo para mantener seguridad, atención mutua y disfrute compartido.
All Rights Reserved.